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  • Ariel Sánchez Rojas

¿Cuáles son los indicadores (de bienestar) de los colegios? Parte 1

Los colegios están en un mercado con una regulación más estricta que en otros mercados. Por ejemplo, (i) tienen supervisión y control de sus costos y tarifas; (ii) los (auto)evalúan cada año; y (iii) les restringen trasladar costos a los padres si es necesario. ¿Pero cuándo se evalúa el bienestar de los estudiantes y si están bien?


De lo primero, sabemos por la Ley 115 de 1998 que los costos y tarifas que definen en matrículas, pensiones y cobros periódicos por la prestación del servicio educativo debe ser autorizada por el Ministerio de Educación o la Secretaría de Educación. Asimismo, que la lista de materiales escolares debe ser aprobada por la Secretaría de Hacienda antes de ser remitida a los padres; de no ser aprobada el costo de los materiales del estudiante podría ser llevado al colegio.


Ahora, de sus (auto)evaluaciones. Cada año los colegios deben hacer una autoevaluación institucional, realizada por el Consejo Directivo de la Institución, que les permita mejorar la calidad de la educación impartida ese año. Acá los colegios deben hacer una evaluación de todo el personal docente y administrativo, de sus recursos pedagógicos, y de su infraestructura física. Según sus puntajes el colegio podrá estar en libertad regulada, libertad vigilada o régimen controlado, lo cual les dará flexibilidad en cambios según su régimen.


La autoevaluación institucional tiene 79 preguntas de las cuales aproximadamente el 10% son relacionadas a bienestar y/o convivencia. Es decir, 1 de cada 10 preguntas hace reflexionar sobre cómo está la situación de convivencia en el colegio y pensar qué estrategias pueden funcionar para mejorarla.


Cuando hablamos con los colegios estamos de acuerdo con que el Manual de Convivencia cada vez más se parece a un diccionario administrativo (como la C.P 1991) y no un sistema de principios y convivencia. Entonces, el progreso y desarrollo de las coordinaciones de bienestar queda un poco de lado sin tener herramientas que les sirvan para mejorar su trabajo. De la misma forma que el Sistema Nacional de Convivencia Escolar (que luego hablaremos) no nos da herramientas preventivas que faciliten el trabajo.


Entonces cuando hablamos de indicadores de bienestar nos quedan encuestas que nos dicen cómo estamos. Acá unas cifras:

  1. 2 de cada 5 colegios tiene mecanismos para identificar casos de violencia

  2. No hay una debida condición escolar para la salud mental y emocional de los estudiantes.

  3. 1 de cada 8 colegios tiene mecanismos para identificar casos de salud mental.

  4. 1 de cada 3 colegios tiene acompañamiento psicosocial.

  5. 1 de cada 3 colegios tiene formación al docente para prevenir las autolesiones.


Este es el panorama que en Clio nos encontramos. En nuestro próximo newsletter les contaremos más sobre qué necesitan los colegios para mejorar su bienestar.






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