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  • Ariel Sánchez Rojas

Autocontrol, Decisiones, Moralidad, Empatía, Pensamiento Crítico e integración vertical para calmar la ira o miedo (Estrategia 3)

Una de las habilidades más importantes que podemos enseñar a nuestros estudiantes es a tomar buenas decisiones en situaciones de alta emoción. Queremos que hagan una pausa antes de actuar, que consideren las consecuencias, que piensen en los sentimientos de los demás y que emitan juicios éticos y morales.


Pero, ¿qué hace que ellos elijan sus acciones? Integración vertical. 


Nuestra parte inferior del cerebro incluye el tronco encefálico y la región límbica (es ubicado desde la parte superior del cuello hasta el puente de la nariz). Estas zonas inferiores son unas de las más antiguas que tenemos como humanos, las más primitivas ya que son las responsables de nuestras funciones básicas (respiración), reacciones e impulsos innatos (lucha o huida (nuestra parte reptil)), y nuestra amígdala (ira y miedo). 


Por otro lado, la parte superior de nuestro cerebro está formada por corteza cerebral, corteza prefrontal y otras partes del cerebro. Esta parte superior está más evolucionada y nos da más perspectiva. Aquí es donde pensamos, imaginamos y planificamos. Controla nuestro pensamiento analítico, autocomprensión, empatía, moralidad y control sobre las emociones y el cuerpo.


Un cerebro superior que funcione correctamente nos brindará una vida madura, equilibrada y saludable a medida que podemos regular nuestras emociones, considerar las consecuencias, pensar antes de actuar y considerar cómo se sienten los demás. Si logramos tener éxito en nuestra integración vertical monitorearemos nuestras acciones y ayudaremos a calmar reacciones, impulsos y emociones fuertes.


Ahora, tenemos algunos problemas evolutivos. El cerebro inferior está bien desarrollado desde el nacimiento; mientras que el cerebro superior no está completamente maduro hasta mediados de los veinte (en realidad, es una de las últimas partes del cerebro en desarrollarse). Por lo tanto, puede resultar poco realista esperar que los niños sean racionales, regulen sus emociones, tomen buenas decisiones, piensen antes de actuar y sean empáticos. Pueden demostrar algunas de estas cualidades, de vez en cuando o en determinados momentos; pero no sucederá todos los días.


Entonces, ¿qué podemos hacer cuando la amígdala golpea? Ayúdenlos a calmarse y alejarse del caos (parte derecha del cerebro, la que está fuera de control) porque cuando están enojados o con miedo no procesarán ninguna información. Ayúdenlos a calmarse con técnicas de respiración, integración horizontal (como mencionamos anteriormente en nuestros últimos artículos) o distráiganlos para que se concentren en otras cosas.


Ahora bien, si es un ataque de ira deben enseñarles a poner límites firmes a ellos mismos. Deben ver las consecuencias de sus acciones inapropiadas y aprender a controlar sus impulsos. Por ejemplo, si tienen un juego al que quieren asistir o jugar y no siguen sus órdenes, entonces deben cumplir con esas consecuencias. Al brindarles este tipo de límite firme, les enseñará a tener una comunicación respetuosa, paciencia y gratificación retrasada. 


Finalmente, ¿cómo ejercitar la parte de arriba del cerebro?

  1. Enséñenles a tomar decisiones por sí mismos. Muéstrenles diferentes opciones, alternativas y los resultados de esas decisiones que tomarán. Bríndenles práctica fortaleciendo el panorama completo de sus decisiones.

  2. Desarrollen la auto-comprensión: hagan preguntas que les ayuden a mirar más allá de lo que entienden . Fomenten la escritura diaria o el dibujo en un diario.

    1. ¿Por qué crees que tomaste esa decisión?

    2. ¿Qué te hizo sentir así?

    3. ¿Por qué crees que no te fue bien?

  3. Desarrollen la empatía:

    1. ¿Por qué crees que ese niño está llorando?

    2. ¿Cómo crees que se siente Amanda ahora mismo después de lo que le pasó?

  4. Desarrollen la moralidad: desafíenlos a pensar en cómo actúan y a considerar las implicaciones de sus decisiones.

  5. Mover el cuerpo para no perder la cabeza (está comprobado que el movimiento corporal afecta directamente a la química cerebral)

    1. Enséñeles a respirar profundamente o a contar hasta diez.

    2. Ayúdalos a expresar sus sentimientos.



Hasta acá hemos aprendido tres (3) estrategias:

  1. Volver a contar la historia de la experiencia aterradora o dolorosa para integrar la izquierda y la derecha, y comenzar a sanar. (https://www.cliocircle.com/post/storytelling-para-sanar-integraci%C3%B3n-caos-y-rigidez-los-pilares-de-la-salud-mental-estrategia-1)

  2. En lugar de ordenar y exigir, intenten conectarse y redirigir: trabajando de izquierda a derecha , y derecha con derecha (Integración horizontal). (https://www.cliocircle.com/post/en-lugar-de-mandar-y-exigir-intenta-conectar-y-redirigir-trabajando-izquierda-con-izquierda-y-dere)

  3. Participa e instruye, no te enojes (integración vertical).





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